Los que no sabemos
Pensar por pensar, hacer por hacer. La cultura de la decisión y de las ideas claras. Parece que estamos obligados a seguir el camino que se supone que queremos hacer. No hay sitio para los que no sabemos lo que queremos. Es culpa nuestra o es la sociedad que nos ha tocado la que no nos lo ha enseñado todo. Puede que tengamos que saberlo todo para poder decidir, o solo que somos más exigentes a la hora de dedicar nuestro tiempo, pero el mundo no está preparado para nosotros. Se nos critica y se nos tacha de vagos y buscavidas, solo porque viajamos, nos movemos y nada nos importa una mierda. Puede que seamos unos ácratas pero no es por elección propia, es por genética. Nuestra naturaleza nos impide ser conformistas y nos obliga a buscar la perfección en nuestras vidas y en nuestra gente. Somos una fase intergeneracional e internacional, formada por librepensadores, creativos, artistas, filósofos, sociólogos, que no buscamos nada que no sea lo que se nos debe. Harto de me digan lo que tengo que hacer, o que tengo que saberlo. Pues lo único que se, es que quiero la incertidumbre en mi vida; la emoción, la sorpresa, la libertad. La posibilidad de coger mañana mismo y largarme a vivir a Indonesia. Porque si, porque podría, por que me da la gana. Porque no tengo nada que me ate, ni responsabilidades ni planes de futuro. Mis planes se basan en no tener planes. Y con eso consigo eliminar de la ecuación constantes como hipotecas, impuestos, declaraciones de la renta, IRPF, seguros y burocracia. Vivir al margen de la sociedad establecida, aunque solo sea de vez en cuando. No se lo que quiero, pero se que no quiero lo que tienen los demás. ¿Que me quieren criticar? pues adelante; tiene que haber de todo, y a mi me gusta el papel que me ha tocado. Un saludo